K Rooms como única fuente de información y gestión

Centralizar la información para evitar pérdidas de comunicación y errores de organización.

Captura del Mapa de la casa en K Rooms: selector de semana del 28 de septiembre al 4 de octubre, tres KPIs del día (5 alojadas, 3 llegadas, 0 salidas), y plano cenital con habitaciones marcadas por estado de ocupación.
Captura de pantalla del producto en producción, maquetada en Figma.

Mi papel

Product designer y product builder: del problema a la herramienta funcionando.

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Antes de empezar

Este documento recoge el estado de K Rooms en 2026: las decisiones de producto y de sistema tomadas desde el primer commit hasta el cierre del MVP.

No es un caso de éxito. Es un inventario de decisiones: qué se construyó, qué se descartó y por qué.

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La decisión de partida

Konvent es un centro cultural en Cal Rosal, gestionado de forma voluntaria por las personas que lo habitan. Por la casa pasan perfiles muy distintos: gente que vive allí, residentes temporales, participantes de eventos, artistas de paso, familiares y amigos de visita.

Alguien ya se encargaba de decidir quién dormía dónde. Lo que faltaba era un único sitio donde gestionar toda esa información, con consultas ágiles y menos margen de error.

La decisión fundacional de K Rooms fue abandonar el modelo fragmentado (Excel, papel y los códigos de cada cual) y construir el contrario: un solo lugar donde vive la información, actualizado al momento y accesible para las 3 o 4 personas que coordinan la gestión.

Esa decisión obligó a responder cuatro preguntas que un equipo de producto puede dar por resueltas:

El resto del documento explica cómo responde K Rooms a cada una.

Foto del papel con el plano de las habitaciones del Konvent: un plano impreso con habitaciones marcadas a mano con rotulador rojo, verde y naranja, y los nombres de las personas escritos a bolígrafo en cada celda.
El plano impreso del Excel, anotado a mano: así se gestionaban las estancias antes de K Rooms.
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Qué había antes

El problema operativo

Antes de K Rooms, las estancias se gestionaban con un conjunto de herramientas analógicas: una hoja de cálculo, su plano impreso y la rotulación manual en cada puerta. Cada una guardaba una parte de la información, y lo que se anotaba en una no aparecía en las demás.

El flujo anterior: la información se copiaba en un sentido, y cada cambio dependía de una actualización a mano por parte del gestor.

Qué fallaba

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Una habitación, dos personas

Dos personas organizaban dos eventos distintos. Una llevaba su parte en papel; la otra, en el Excel. La misma habitación acabó asignada a dos huéspedes a la vez.

No fue un descuido. El sistema no garantizaba que la información llegara a tiempo: cada persona anotaba con su herramienta y a su manera, y la coordinación solo funcionaba si alguien se sentaba a cruzar las distintas fuentes.

No fue una anécdota. Fue el síntoma más visible de la fragmentación.

Por esa razón, K Rooms propone un único circuito: quien gestiona introduce o modifica la información una sola vez, y los datos y las habitaciones se actualizan al momento.

El nuevo circuito: una sola entrada para la información y una sola fuente donde vive.
Tres pantallas consecutivas del paso de distribución de una residència en K Rooms: a la izquierda, la lista de participantes por ubicar con tres pendientes y el mapa de la casa; en el centro, un participante seleccionado y el botón «Tria una habitació»; a la derecha, una habitación del mapa seleccionada y el botón verde «Assignar a lade3».
En el producto, el circuito se ve así: se elige a la persona, se toca la habitación en el mapa y se asigna.
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De un producto genérico a uno a medida

Página de la documentación funcional de K Rooms junto a la pantalla del Mapa de la casa: a la izquierda, los apartados Comportamiento y estados, Elementos de interfaz y Flujos y conexiones, con párrafos marcados como ACTUAL, MEJORA PROPUESTA y PRINCIPIO DE PRODUCTO; a la derecha, la pantalla del mapa con el selector semanal, los indicadores del día y las habitaciones por ocupación.
Documentación funcional de la pantalla del mapa: comportamiento actual y mejoras propuestas.

1 · Solo los datos que se usan de verdad

La idea inicialUna tarjeta con scroll horizontal: ocupación diaria y, al deslizar, semanal. Los mismos datos a dos niveles de zoom.
El choqueDuplicaba la información sin aportar nada nuevo. Más ruido, no mejores decisiones.
El rediseñoUn solo nivel: tres indicadores del día (cuántas personas duermen, cuántas llegan, cuántas se van) y, en lugar del scroll, un selector visual de fecha.
Antes: resumen de datos generales con scroll horizontal, ocupación diaria y semanal
Antes Resumen con scroll horizontal: ocupación diaria y semanal.
Después: selector visual de fecha y tres indicadores del día
Después Selector visual de fecha y tres indicadores del día.

2 · Un mapa, la forma en que ya lo resolvían

La idea inicialAsignar personas a habitaciones con desplegables organizados por planta.
El choqueAbstracto y lento. Sin referencia espacial, cada asignación era un clic a ciegas.
El rediseñoUn mapa. Primero se probó una vista isométrica, que no aportaba nada. La vista cenital se entiende al primer segundo: es la que ya usaban las personas usuarias para resolver el problema, de modo que se aprovecha una solución familiar, no una novedad.
Antes: asignación de personas a habitaciones mediante desplegables por planta
Antes Asignación con desplegables por planta.
Después: mapa cenital de la casa para asignar habitaciones
Después Mapa cenital de la casa.

3 · Un backoffice lejos de la urgencia del día a día

La idea inicialAdministrar las habitaciones desde un backoffice separado.
El choqueEl producto tiene que moverse con agilidad. Abrir o cerrar una habitación, añadir un colchón: son cosas que pasan a lo largo del día, y pasar cada vez por el backoffice era fricción.
El rediseñoLa ficha de la habitación gana ese poder: la capacidad se edita ahí y se abre o cierra desde el mapa. El backoffice se mantiene para lo estructural, como dar de alta nuevas habitaciones.
Antes: pantalla de backoffice separada para gestionar la capacidad de las habitaciones
Antes Capacidad en un backoffice aparte.
Después: configuración de capacidad desde la ficha de la habitación
Después Capacidad editada desde la ficha de la habitación.
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Una misma raíz, necesidades distintas

Tipología de la estancia

No todas las estancias son iguales. El sistema distingue tres tipos, y cada uno se gestiona de forma distinta.

Captura de la pantalla 'Nova estada' en K Rooms: tres tarjetas para elegir tipo de estancia (Visita, Residència, Macro — esta última marcada como 'No disponible'), y debajo una lista de estancias existentes con fechas, número de personas y etiqueta de tipo.
Los tres tipos de estancia en la misma pantalla. Visita y Residència ya funcionan; Macro llegará en la siguiente fase.
Tipo Qué es Cómo se gestiona Escala
Visita Una o varias personas que vienen de forma puntual Se asignan habitaciones según necesidad y disponibilidad Una o varias habitaciones
Residència Grupo con fechas estables Cada participante tiene sus propias necesidades y circunstancias Varias habitaciones
Macro Evento que ocupa toda la casa Ocupación máxima: habitaciones más espacios comunes habilitados para dormir Más de 60 personas

La simplicidad de un flujo complejo

Registrar una estancia empieza con una pregunta inocente: «¿Quién viene?». A partir de ahí, el árbol se ramifica:

Captura del formulario de Visita en K Rooms: cuatro pasos (Persona, Dates, Mapa, Detalls), la pregunta «Qui s'allotja?», el nombre de la persona principal, la opción «Són més d'una persona» activada y contadores de adultos, niños y bebés.
El formulario de Visita: adultos, niños y bebés se registran en el mismo flujo.

Cualquier combinación cabe en el mismo flujo, y también los cambios: modificar tiene que ser rápido, sin perder el contexto ni empezar de cero.

Caso Qué se registra
Una familia con tres niños2 adultos y 3 niños, cada niño con o sin cama.
Una pareja con un bebé2 adultos y un bebé que duerme con ellos, sin cama propia.
Un grupo de diez adultos10 personas, cada una con sus propias fechas.
Una persona con fechas discontinuasDos tramos de fechas para la misma persona.
Alguien llega más tardeSe ajusta la fecha de entrada.
Alguien se va antesSe ajusta la fecha de salida.
Alguien no necesitaba camaSe libera la cama sin rehacer la estancia.

Cuando el flujo no escala

El formulario sirve para una familia. Para una residència de 20 o 30 personas, la lista de participantes ya existe en un email, un Excel o un mensaje.

La segunda vía: la lista inteligente. Pegas los nombres y cada línea se convierte en un registro con su nombre y sus fechas. Sin pasar por el formulario.

Captura de la lista inteligente en K Rooms: un cuadro de texto «Noms i dates» con cinco nombres pegados, algunos con fechas, y debajo la lista «Participants (5)» con cada persona convertida en un registro con sus fechas de entrada y salida, marcada como pendiente de habitación.
La lista inteligente: se pegan los nombres y las fechas, y cada línea se convierte en un participante.
Formulario Lista inteligente
Visita
Una persona o una familia
Ágil y asumible: pocos campos y control del detalle. Innecesaria: no compensa para tan pocas personas.
Residència
20 o 30 personas
Inasumible: repetir los mismos campos decenas de veces es tedioso y hace perder la agilidad. Ágil: se pega la lista y cada línea es un registro.

Un producto sin curva de aprendizaje

No todo el mundo sabe manejar un Excel. En cambio, los patrones de cualquier app —listas, botones, selectores, iconos— forman un vocabulario visual que casi todo el mundo reconoce.

K Rooms está construido con ese vocabulario, y funciona igual en el móvil que en el ordenador. Gestionar deja de ser «algo que hay que saber hacer».

Captura del primer paso del formulario de Residència en K Rooms: cuatro pasos numerados (Residència, Participants, Distribució, Revisió), un selector desplegable de tipo, un campo de nombre, dos selectores de fecha con calendario, un selector de color y un botón verde «Continuar».
El formulario de Residència usa patrones que ya conocemos: pasos numerados, selectores, calendarios y un botón claro para continuar.
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Lo que no se construyó

Lo que se decidió no hacer explica el producto tanto como lo que se hizo.

Descartado Por qué Qué se hizo en su lugar
App nativa iOS/Android Para 3 o 4 personas no compensa mantener dos apps. El navegador ya está en todos sus dispositivos. Web app responsive.
Backend propio en la Pi Varias personas editan a la vez y necesitan ver los cambios en tiempo real. Firebase como capa de datos. La Pi solo sirve la aplicación.
Registro con email y contraseña Las personas que gestionan ya se conocen. Un sistema de cuentas completo sería fricción sin valor. Acceso restringido por invitación.
Modo consulta público Abrirlo antes de tener un MVP estable solo generaría ruido y confusión. Acceso solo para quienes gestionan. Fase 2.
Notificaciones push No resolvían el problema real, que era la información fragmentada, no la falta de avisos. La propia fuente única.
Integración con Google Calendar Copiar la información a otro sitio reintroduce el problema original. El mapa como única vista operativa.
Facturación o cuotas No hay transacciones económicas entre Konvent y sus residentes. Nada.
Multiidioma El contexto es local. Varios idiomas diluyen el vocabulario compartido. Un solo idioma.
Panel de analítica Todavía no hay volumen de uso que lo justifique. Nada. Fase 2, si hace falta.

El patrón

Cada «no» protege una decisión de fondo: K Rooms es una herramienta operativa para un centro cultural, hecha a medida, con las mínimas dependencias externas y pensada para personas voluntarias.

No es un SaaS. No es una app móvil. No es un sistema de reservas comercial. No es un panel de analítica.

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El resultado

Antes, la información vivía repartida en un conjunto de herramientas analógicas —hoja de cálculo, plano impreso y rotulación en las puertas— y cada cambio dependía de que alguien lo pasara a limpio.

Hoy vive en un solo lugar. Quien gestiona introduce o modifica una vez, y los datos y las habitaciones se actualizan al momento para todas las personas que gestionan.

Una única fuente de verdad, compartida y siempre al día. Las 3 o 4 personas que coordinan la gestión trabajan sobre lo mismo y ven lo mismo, sin versiones contradictorias ni cambios que se pierdan por el camino.

Se reduce lo que más costaba: el error y la confusión, la improvisación, el estrés y el tiempo que se iba en cuadrar archivos. Y se gana agilidad: la información está disponible cuando se necesita y cambiarla lleva segundos.

Captura de K Rooms con el resumen del día superpuesto al Mapa de la casa: a la izquierda, el panel «Divendres, 2 d'octubre» con 14 alojados, 9 llegadas y 0 salidas y la lista de personas que llegan, cada una con su habitación y un acceso «Veure al mapa»; a la derecha, el mapa con la semana del 12 al 18 de octubre y las habitaciones coloreadas por ocupación.
El resumen del día sobre el mapa de la casa: quién se aloja, quién llega y quién se va, sin salir de la vista.

Lo que se aprende

  1. La fuente única, primero. Antes de añadir funcionalidades, conviene cerrar la posibilidad de que existan dos versiones de la misma información.
  2. Entender el objetivo cuando un flujo no escala. Un formulario que sirve para una persona es una carga para treinta: en lugar de pulirlo, se abre otra vía pensada para el volumen.
  3. Mirar cómo resuelve el problema el propio usuario. Aquí ya existía un plano de la casa en el Excel: el mapa cenital recoge esa forma de pensar en lugar de inventar otra.
  4. Datos que ayuden a decidir. Mostrar lo que se necesita hoy, no todo lo que se puede medir.
  5. Un producto que ya se sabe usar. Patrones validados, mínima fricción y nada nuevo que aprender.

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Diseño productos con un porqué detrás de cada decisión. Si quieres ver K Rooms, te lo enseño en el mismo encuentro.